Cusco no solo cautiva por su historia y sus paisajes, sino también por una gastronomía tradicional en la que conviven infusiones andinas, bebidas fermentadas y productos de consumo contemporáneo. Entre sus bebidas más conocidas se encuentran el mate de coca, el mate de muña, la chicha de jora, la frutillada y la cerveza Cusqueña.
Entre las bebidas típicas de Cusco destacan la chicha de jora, la frutillada, el mate de coca, el mate de muña y la cerveza Cusqueña. Las dos primeras son bebidas fermentadas; los mates son infusiones vinculadas con prácticas andinas, y la cerveza representa una forma de consumo contemporáneo originada en la ciudad.
Esta tabla resume los ingredientes y el contexto de las cinco bebidas sin sustituir las explicaciones de cada sección.
| Bebida | Ingrediente principal | ¿Tiene alcohol? | Característica | Contexto en Cusco |
|---|---|---|---|---|
| Mate de coca | Hojas de coca y agua | No | Infusión herbal | Hogares y recepción de visitantes |
| Mate de muña | Hojas de muña y agua | No | Aromática y mentolada | Hogares y comidas |
| Chicha de jora | Maíz germinado y agua | Sí, variable | Fermentada | Chicherías y celebraciones |
| Frutillada | Chicha de jora y frutilla | Sí, variable | Dulce y afrutada | Picanterías, ferias y fiestas |
| Cerveza Cusqueña | Malta, agua, lúpulo y levadura | Sí | Varía según el estilo | Consumo contemporáneo |
El mate de coca, también conocido como té de coca, es una infusión preparada con hojas de coca y agua caliente. Forma parte de prácticas culturales de distintas regiones andinas de Perú y Bolivia, y su consumo también está presente en otros territorios de los Andes.
En Cusco se consume tradicionalmente en hogares, alojamientos y otros espacios de recepción de visitantes, sobre todo en contextos relacionados con la altura. Este uso cultural no garantiza la prevención ni el tratamiento del soroche y no sustituye una evaluación médica.
Puede encontrarse en sobres de infusión o preparado con hojas enteras en mercados y establecimientos locales. Aunque el consumo tradicional de la hoja de coca está permitido en el Perú, las normas para transportarla fuera del país pueden variar; por ello, conviene consultar la regulación del destino.
El mate de muña es una infusión caliente elaborada con hojas frescas o secas de muña, una planta aromática de los Andes peruanos conocida popularmente como “menta andina”. Su sabor es fresco y mentolado, con un aroma que recuerda a otras hierbas andinas.
En el uso popular se asocia con el bienestar digestivo y suele servirse después de las comidas en hogares, restaurantes y alojamientos de Cusco. Estas asociaciones tradicionales no deben interpretarse como eficacia clínica ni como sustituto de atención médica. El Ministerio de Salud recomienda evitar su consumo excesivo y señala precauciones para el embarazo y la lactancia.
Una preparación habitual consiste en dejar reposar las hojas en agua caliente durante unos minutos. Puede beberse sin azúcar o endulzarse al gusto, sin que exista una única preparación para todas las comunidades.
La chicha de jora es una bebida fermentada elaborada principalmente con maíz germinado o jora. Pertenece a una tradición prehispánica extendida por diferentes regiones andinas y peruanas; en Cusco mantiene una presencia cultural propia en chicherías, picanterías, reuniones y celebraciones comunitarias.
La jora se obtiene al germinar, secar y moler el maíz. Después se cocina con agua y se deja fermentar mediante prácticas que pueden variar según la localidad y la familia. Por este proceso, la bebida contiene alcohol en una proporción variable.
Su valor no se limita a la bebida: las picanterías y chicherías fueron reconocidas por el Ministerio de Cultura como espacios de preparación y transmisión de saberes culinarios. En Cusco, una señal roja en la entrada puede indicar tradicionalmente la venta de chicha.

La frutillada es una bebida tradicional asociada con Cusco que combina chicha de jora con frutilla y, según la preparación, azúcar, especias u otros ingredientes. No existe una receta única: el sabor, la textura y el tiempo de fermentación pueden variar entre localidades y productores.
Su color rosado y su sabor afrutado la distinguen de la chicha de jora. Se consume en picanterías, chicherías, ferias y celebraciones, con presencia conocida en localidades del Valle Sagrado como Urubamba, Calca y Chinchero.
Al prepararse a partir de chicha fermentada, puede contener alcohol; la cantidad depende de la fermentación y del método de elaboración. Su vínculo con fiestas locales puede comprenderse dentro de otras celebraciones tradicionales de Cusco, sin asumir que se consume necesariamente en todas ellas.

La cerveza Cusqueña es una bebida alcohólica de origen contemporáneo vinculada con la ciudad del Cusco desde 1908. Su presencia en el artículo permite mostrar cómo las bebidas cusqueñas actuales conviven con infusiones andinas y preparaciones fermentadas de mayor antigüedad.
La marca ofrece estilos como dorada, negra, trigo y roja, con características diferentes de color, cuerpo y sabor. Esta variedad se menciona como contexto descriptivo, no como recomendación comercial.
El diseño de su botella toma como referencia la piedra de los doce ángulos, elemento reconocido del patrimonio arquitectónico de Cusco. Para ampliar el contexto culinario regional, también pueden consultarse otros platos tradicionales de Cusco.

El mate de coca y el mate de muña son infusiones no alcohólicas. La chicha de jora y la frutillada son fermentadas, por lo que su contenido alcohólico puede variar. La cerveza es una bebida alcohólica contemporánea. Esta clasificación ayuda a diferenciarlas sin reducir su valor cultural a un solo ingrediente o método de preparación.
Las bebidas más representativas incluidas en esta guía son la chicha de jora, la frutillada, el mate de coca, el mate de muña y la cerveza Cusqueña. No todas nacieron exclusivamente en Cusco: algunas pertenecen a tradiciones andinas más amplias, pero mantienen una presencia cultural o cotidiana importante en la región.
La chicha de jora es una bebida fermentada preparada principalmente con maíz germinado. Su elaboración y sabor varían según la localidad. Se trata de una tradición prehispánica presente en distintas regiones del Perú y los Andes, con especial continuidad en las chicherías, picanterías y celebraciones comunitarias de Cusco.
La frutillada puede contener alcohol porque suele elaborarse a partir de chicha de jora fermentada. La cantidad no es uniforme: depende del tiempo de fermentación, la receta y la preparación local. Por ello, no debe asignársele un porcentaje general sin conocer cómo fue producida.
Entre las infusiones más conocidas se encuentran el mate de coca y el mate de muña. Ambas se preparan con hojas y agua caliente y están vinculadas con prácticas andinas. Sus usos populares deben presentarse como tradición cultural, no como tratamientos médicos ni como garantía para prevenir problemas relacionados con la altura.
En Cusco, la chicha de jora se consume en hogares, reuniones, fiestas y celebraciones comunales. También está vinculada con picanterías y chicherías, espacios donde se prepara, sirve y comparte junto con alimentos regionales. Las costumbres y formas de elaboración pueden cambiar entre localidades y comunidades.
Estas bebidas permiten conocer una parte de la diversidad cultural de Cusco. Para situarlas dentro de un panorama más amplio, puede consultarse la guía de bebidas tradicionales del Perú.



